Ramón Casas, el retrato del modernismo

Ramón Casas es uno de los pintores modernistas más conocidos, sobre todo por sus famosos retratos de las grandes personalidades del momento. Entre aquellos que han pasado por delante de sus pinceles encontramos a Pablo Picasso, Puig i Cadafalch y Santiago Rusiñol.

Ramón Casas i Carbó nació en Barcelona el 4 de enero de 1866. Es conocido como uno de los grandes artistas del modernismo catalán por sus variopintas creaciones. Forman parte de su obra desde pinturas formales como retratos a carteles, postales e incluso caricaturas. A través de su obra podemos conocer mejor la vida de principios del s.XX y a sus grandes artistas.

Ramón Casas abandonó la escuela con tan solo 12 años para empezar sus estudios artísticos en el estudio de Juan Vicens Cots. Estuvo tres años aprendiendo las técnicas pictóricas en él hasta que se trasladó a París, donde aprendió del pintor Charles August Émile Duran, «Carolus», un gran admirador de Velázquez y más tarde de Henri Gervex. Durante su estancia en París cofundó la revista L’Avenç i publicó en ella su primer dibujo.

Durante su primer despegue artístico conoció a grandes artistas del momento como Santiago Rusiñol, Eugène Carrière o Ignacio Zuloaga. Logró recuperarse de una primera tuberculosis en Barcelona y tras ella, Rusiñol y Casas empezaron a trabajar juntos en Por Cataluña (desde mi carro), una obra que recoge sus vivencias recorriendo en un carro a caballo rincones de Cataluña, con textos de Rusiñol e ilustraciones de Casas. Las colaboraciones entre ambos artistas fueron desde entonces cada vez más frecuentes y exitosas, llegando a vivir juntos en París junto con otras curiosas figuras del modernismo como Miguel Utrillo.

En su vuelta a Barcelona, Casas financió el Quatre Gats, un famoso bar ubicado en los bajos de la Casa Martí de Puig i Cadafalch que acogió diversas exposiciones y tertulias de arte. También crearon entre Pere Romeu, Rusiñol, Miquel Utrillo y Casas una revista literaria homónima.  A partir de 1900 su fama aumentó drásticamente y consiguió sus primeras exposiciones individuales, culminando en la gran exposición y homenaje a su obra que organizó el Reial Cercle Artístic en 1930. En su regreso a la ciudad condal también conoció a Julia Peraire, una joven vendedora de lotería con la que terminó casándose en 1922 a pesar de la oposición de la familia del pintor.

Unos años más tarde, Casas volvió a enfermar de tuberculosis, aunque siguió creando y exponiendo su obra. Murió el 29 de febrero de 1932 a causa de la tuberculosis y fue enterrado en el Cementerio de Montjuic de Barcelona.


Recibe novedades y ofertas exclusivas en tu correo.
¡Tranquilo! no vamos a llenarte el buzón de publicidad. Te mandaremos sorteos y contenido exclusivo solo una vez al mes.