La vida de la burguesía barcelonesa en el Eixample

La aventura del Eixample 

Para entender cómo vivía la burguesía de Barcelona nos situamos en la segunda mitad del siglo XIX. Se ofreció a los barceloneses la oportunidad de desligarse de la tradición de la casa familiar en Ciutat Vella e iniciar una nueva vida en el moderno barrio del Eixample. Tan nuevo era el barrio que aún no disponía de luz, agua corriente ni cloacas cuando algunos aventureros iniciaron su traslado. Estos pioneros en habitar el Eixample fueron conocidos como “protomártires”. 

A principios del s. XX la situación no mejora demasiado para estos aventureros burgueses, que viven aún sin calzadas con sus magníficos zapatos llenos de polvo. Al llover, era tal el barrizal que dominaba la ciudad, que recibió el mal nombre de “Can Fanga”, haciendo alusión al barro que inundaba las calles, llamado “fang” en catalán. ¿Te imaginas cómo debía ser pasear con esos elegantes trajes y vestidos por toda esa suciedad?

burguesía de barcelona caminando por la avenida diagonal
Francesc Blasi i Vallespinosa. Arxiu Fotogràfic Centre Excursionista de Catalunya

Las nuevas viviendas 

El nuevo barrio permite repensar las formas de vivir hasta el momento. Las viviendas que seguían el modelo Cerdà eran alargadas para favorecer el aislamiento de sonidos, dando cada extremo a una fachada con balcones. 

 

En estos alargados pisos y casas la decoración era la protagonista, concretamente la decoración modernista que impregnaba los interiores de las estancias desde el techo al suelo, pasando por paredes, mobiliario y todos los elementos que los integrasen. 

Fue una gran época para los mueblistas, decoradores e incluso para los arquitectos que se animaron a proyectar decoraciones interiores para sus propios proyectos. 

 

También fueron muy interesantes aquellos proyectos arquitectónicos modernistas que no cumplieron con el modelo Cerdà o que las cumplieron de forma excepcional, como es el caso de la Casa de les Punxes. El solar irregular en el cual se encuentra este edificio, mucho más pequeño que otros del Eixample, hizo que el arquitecto no tuviera que diseñar un gran jardín central, recurso urbanístico típico de la zona, sino que con pequeños patios interiores tuvo bastante para respetar las directrices del plan Cerdà.

Las nuevas calles de moda

La gran conocida Plaza Cataluña pasó a ser uno de los grandes puntos de encuentro al inicio del s. XX, al unir el bando antiguo y nuevo de la ciudad de Barcelona. 

 

El Paseo de Gracia también se convirtió en un célebre protagonista de principios de siglo, no solo por las grandes obras modernistas que podemos encontrar en él, sino por ser la primera calle de Barcelona en ser asfaltada. Esto la convirtió en la calle ideal para pasear con los carruajes de caballos, sin el traqueteo que suponían los azulejos.

 

La gran Avenida Diagonal también fue una de las calles más de moda. Directamente conectada con el Paseo de Gràcia y con una gran extensión de terreno alberga grandes obras modernistas como el Palau Baó de Quadras, la Casa de les Punxes y otros más. Puedes descubrir una pequeña selección de nuestros favoritos en este artículo sobre 5 edificios modernistas de la Avinguda Diagonal. 

El Eixample de Barcelona y su construcción fue uno de los acontecimientos con más impacto sobre la burguesía de la ciudad condal, si quieres conocer más cosas sobre él, no te pierdas nuestro artículo sobre el Eixample de Barcelona, historia y curiosidades.

Fuentes: Permanyer, Ll. (2015) La Barcelona d’ahir: L’esplendor de la burguesia. Barcelona: Angle Editorial.